Durante los últimos años, España ha subido en su ranking en cuanto a personas adheridas al régimen general de autónomos. Esto se debe a que dado el poco trabajo que ha habido durante los últimos años, a muchas personas no les queda otro remedio que autoemplearse.

Las personas que han optado por un seguro autónomo, tienden a tener alguna que otra ventaja a la hora de deducir gastos, dado que deben afrontar de igual forma una serie de pagos.

Puedes desgravar en el IRPF pero debes tener en cuenta que no puedes acceder a ese beneficio si no tienes los siguientes requisitos.

La deducción que pongas debe estar vinculada a tu trabajo o la actividad que realices.

Todo debe estar debidamente justificado por medio de tickets.

Todo debe estar perfectamente registrado en diferentes libros de contabilidad que las personas que están siendo autónomas deben llevar.

¿Qué gastos se puede deducir un autónomo?

Gastos de exportación: estos gastos son los que dejan que el autónomo pueda desempeñar su trabajo correctamente. Mobiliario de empresa, gasolina, envases, material, materias primas.

Sueldos: se puede deducir por medio de los sueldos que le paga el autónomo a los trabajadores. También serán deducibles las pagas extraordinarias así como dietas y gasolina.

Seguridad social a cargo de la empresa Aquí se deben poner todas las cotizaciones del titular

Gastos personales Estos son todos los gastos que derivan de la formación profesional del autónomo así como indemnizaciones por problemas laborales, seguros de accidente o incluso seguros personales.

Arrendamientos Todos los alquileres que tengan que ver con la actividad en cuestión.

Reparaciones son las que tienen que ver con todos los gastos de mantenimiento, repuestos o adaptaciones de los bienes materiales.

Servicios de profesiones independientes Aquí se ponen todos los servicios  de abogados, notarios, etc…